Ángela Molina es una de las actrices más queridas por el público español, y es que tras décadas de carrera la hija del cantante Antonio Molina se ha hecho a base de talento y calidad un hueco en nuestro corazón. Viniendo de familia de artistas puede parecer fácil, pero hacerse un nombre teniendo un padre tan famoso y siendo cuatro de sus siete hermanos también actores la cosa cambia.

Pese a que se inició en el mundo del arte de la mano del baile estudiando ballet clásico y danza española en Madrid, pronto llegó su oportunidad en el cine con su primera película No matarás, dirigida por César F. Ardin. Aun con 19 años Ángela Molina tenía muy claro por donde quería guiar su carrera, y el del destape no era un género que le llamara la atención, tal y como demostró rechazando grandes papeles como el de María José/José María en la película de Vicente Aranda, Cambio de sexo.

En el año 1976 pudo trabajar para Jose Luis Borau en La Sabina (viernes 15, 13:10), siendo 1977 el año en el que consiguió abrirse las puertas de Europa gracias a su papel en la película Ese oscuro objeto de deseo, dirigida por Luis Buñuel.

La década de los 80 le sirvió a Ángela para seguir ocupando papeles protagonistas en España, así como para explorar nuevos mercados como Francia, Italia, Alemania e incluso Estados Unidos. Ante semejante cantidad de ofertas tuvo que verse obligada a rechazar otras proposiciones como la de protagonizar Carmen de Carlos Saura o ¿Qué he hecho yo para merecer esto? de Pedro Almodóvar.

Durante estos años consiguió también hacerse con importantes reconocimientos como el Gran Premio de la Crítica de Nueva York (1985), el David de Donatello (1986), la Concha de Plata a mejor actriz (1986) y la nominación a mejor actriz en la primera edición de los Premios Goya, en los que finalmente Amparo Rivelles se hizo con el cabezón.

Los años 90 se presentan en la vida de Ángela Molina como una oportunidad de explorar nuevas facetas, en concreta la musical con el disco Con las defensas rotas y la película musical Las cosas del querer II, jueves 14 a las 16:25, que le regaló a uno de los personajes favoritos que ha interpretado en toda su carrera. A su vez, en 1997 la actriz finalmente aceptó una oferta de Pedro Almodóvar, y protagoniza la película Carne Trémula, lo que le vale para conseguir su cuarto Fotogramas de Plata y una nueva nominación al Goya a mejor actriz.

La televisión y el teatro tampoco se le han resistido, ya que ha participado tanto en grandes series como en festivales de la talla del de Teatro Clásico de Mérida, dentro del espectáculo Troya, siglo XXI.

Sin duda la trayectoria de Ángela Molina confirma que es una de nuestras actrices favoritas, y es que consigue seguir emocionándonos con su arte como la primera vez.

 ¿Con cuál de sus películas te quedas?