Este mes en Canal SOMOS recuperamos, como viene siendo habitual, algunos de los títulos claves de nuestra filmografía. Películas que han hecho crecer nuestro cine y que son parte de su historia. Y Con el viento Solano (domingo 18 a las 16:30h), título dirigido en 1966 por Mario Camus es una muestra de la buena salud de una industria que la década de los 60 estaba en pleno proceso de cambio y apertura.

Con el viento solano, una película llena de soledad, violencia y pasión, encierra muchas claves que la convierten en una pieza pulida dentro de este engranaje de cambio. Y queremos que la disfrutéis a fondo, por lo que vamos a desvelaros cinco claves maestras para que disfrutéis a fondo su visionado.

  1. Una obra que pertenece a un movimiento:

Y en concreto al llamado “Nuevo cine español”, un movimiento artístico que nace impulsado en 1962 por José María Escudero desde la Dirección General de Cine y que fue decisivo para que toda una nueva generación de directores jóvenes se beneficiase de ayudas estatales y de facilidades para formarse en la Escuela Oficial de Cine. Un movimiento que se extendió por las décadas de los 60 y los 70 y que coincidió con el aperturismo de los métodos de la censura de la época, siendo definitivo para que nuestro cine traspasase nuestras fronteras y empezase a cobrar protagonismo en los festivales de cine internacionales.

  1. Camus y su relación con la literatura.

Mario Camus no solo es uno de los grandes directores de nuestro cine, también es un gran escritor. Su faceta como guionista fue igualmente muy notable y su relación con la literatura ha sido, y de manera muy evidente, de gran respeto. Con el viento solano adapta una novela homónima de Ignacio Aldecoa (publicada en 1956), escritor que también participó en el guion cinematográfico junto al propio director. El libro es la segunda parte de su exitosa “El fulgor y la sangre” (aunque ambos títulos se pueden leer de manera independiente), y si bien en papel el libro fue Premio Nacional de la Crítica, la película no se quedó atrás y estuvo nominada a la Palma de Oro en Cannes. Es una de las tres adaptaciones que el realizador hizo a partir de la obra de Ignacio Aldecoa, junto a Young Sánchez (1964) y Los pájaros de Baden-Baden (1975).

  1. Su plantel protagonista

El cine de Mario Camus está poblado de primerísimas estrellas, y Con el viento Solano no cabía excepción alguna. Antonio Gades protagoniza esta huida constante en uno de sus primeros papeles cinematográficos (repetiría con el director en 1978 en Los días del pasado), y junto a él otro gran bailarín como Vicente Escudero, Maria Luisa Ponte, actriz recurrente dentro de la obra de Camus y la actriz y cantante Imperio Argentina. Un póker de ases cuyo talento es aval (y reclamo) para robarnos los 83 minutos de su metraje.

  1. Castilla

Muy presente siempre en la filmografía del director cántabro. Porque Con el viento solano es la historia de Sebastián, un gitano que se ve obligado a huir tras cometer un asesinato y a vivir con ella un purgatorio personal de soledad y rechazo por parte de los suyos. El propio título de la cinta alude a una dualidad constante también presente en ese “viento solano” tan típicamente castellano y fuente de muchos refranes y simbolismo, como también portador, directamente, de malos augurios o problemas en tierras de Castilla.

  1. Un gran abanico de localizaciones

Fiel a su espíritu castellano, Mario Camus eligió los Estudios Ballesteros de Madrid para rodar lo interiores de la película y se decantó por localizaciones castellanas para el rodaje de las escenas en exteriores. Y así, lucen de manera especial aquellas rodadas en lo campos de olivares ubicados en la tierra toledana de Santa Olalla, y otros decorados naturales de Griñón, Talavera de la Reina o Escalona, entre otros municipios. En Madrid resulta muy interesante ver el contraste del barrio de La Latina de la época con el actual (el refugio de Sebastián está ubicado en la Cava Baja), lo que confiere también a la película un marcado carácter costumbrista, cuadro en movimiento de un país al que aún le faltaba mucho por andar.

El próximo domingo 18 a las 16:30h estáis invitados a acompañar a Sebastián en su escapada hacia adelante, y en su viaje interior para expiar la culpa que solo los delitos de sangre son capaces de inferir en los atormentados. Un viaje que tendréis que presenciar para averiguar su conclusión.