Viven entre nosotros y están totalmente adaptados. Son una especie de supervivientes con la asombrosa capacidad de adaptar cada entorno a su estilo de vida, a sus necesidades y a sus caprichos. En el seno familiar, en la cafetería del trabajo o en cualquier rincón de las zonas comunes de tu bloque los puedes encontrar. Siempre alerta, el soltero permanece constantemente abierto a exprimir cualquier oportunidad que le brinde la vida para fabricar un recuerdo imborrable más en su memoria. En Canal Somos los tenemos tan identificados que hemos sido capaces de definirlos en siete pasos:

  1. Suelen vivir acompañados de otros de su especie: Normalmente en número reducido (lo ideal es la pareja de solteros) para que la complicidad llegue a niveles impensables, y porque en su nido no quieren presencias de nuevos depredadores. Solo optan por vivir solos cuando su eterno socio, en un estado de enajenación transitoria, abandona la buena vida para emparejarse y hacer barbaridades como formar una familia.
  1. Sienten terror al compromiso: Es más fácil meter al pequeño Damien en una iglesia que a un soltero empedernido. Una profunda expresión de amor (a veces una mirada silenciosa y sostenida suele ser suficiente), puede desencadenar que el soltero haga la maleta a toda prisa y te pida algo de dinero suelto para comprar tabaco.
  1. Son una especie solidaria: Acuden en masa a dar la bienvenida a nuevos miembros del clan, y le agasajan con infinidad de opciones para empezar a vivir una nueva vida, una vida mejor al fin y al cabo. En estos momentos es cuando el soltero está más cerca de experimentar la sensación de pertenencia a un grupo, y suelen ser momentos donde el orgullo y la camaradería campan a sus anchas en la vida del soltero.
  1. Son muy peligrosos en manada: La capacidad de influencia del soltero en círculos reducidos nunca debe ignorarse, pero cuando hablamos de grupos organizados podemos asegurar que nos enfrentamos a una fuerza sobrenatural capaz de arrasar con todo. No son pocos los que, arrastrados por la marabunta han perdido trabajos, familias, y el respeto de casi todo el mundo.
  1. Están en todas partes: Y es que no hay que cometer el error de relacionar soltero con entorno urbanita y cosmopolita. Hablamos de una de las pocas especies del planeta que podría sobrevivir a un cambio climático o a la desaparición de la capa de ozono. Como la vida misma, el soltero se abre camino en las condiciones más adversas.
  1. Son peligrosos: Y nos ponemos serios. Un soltero de pata negra puede convertir un pueblecito castellano de tres calles en todo un Benidorm si se lo propone. Es imperativo tenerles bien monitorizados y no caer en el error de pensar que el soltero en entornos rurales malvive con sus capacidades mermadas.
  1. Es una especie hermafrodita: Porque cada vez es menos raro que ellas también se destapen como implacables solteronas. Podemos hablar de la evolución definitiva de la especie, que muestra en ellas grados inauditos de perfección. Es el 3.0 de la especie, la revolución definitiva.

Apunta estas siete claves para detectar a estos gatos humanos, ¡avisamos de que están en cualquier parte!